Berlín, la ciudad de las mil caras

Cosmopolita, abierta y dinámica

*Contemplar a vista de pájaro la ciudad desde Fernsehturm (la torre de la TV) en Alexanderplatz (www.tv-turm.de)

 

*Tener un merecido descanso tras una larga y agotadora jornada con

www.oh-berlin.com

*Visitar uno de los rincones más coloristas y animados de Berlín, el barrio turco de Kreuzberg.

 

*Admirar el busto de Nefertiti en el Museo Nuevo (en la Isla de los Museos).

*Recorrer los 1,3 km de la East Side Gallery, el tramo más largo del antiguo Muro de Berlín, en su emplazamiento original.

 

*Subir a la cúpula del Reichstag (el Parlamento).

*Viajar en el tiempo en Museo de Pérgamo.

 

*Navegar por el río Spree y admirar la ciudad y sus edificios desde otra perspectiva.

*Perderse entre las alturas y mirar Berlín desde la azotea de la Catedral.

*Fisgonear en alguno de los bloques okupas de Berlín, llenos de grafitis, bares alternativos y salas de arte. Un buen ejemplo era Tacheles, cerrado en 2012, pero aún se puede echar un vistazo por los alrededores.

*Tumbarse en el Mauerpark "el parque del muro" (si se visita Berlín con buen tiempo) a observar su ajetreo y los restos del muro.

 

*Sumergirse en la arquitectura comunista en Karl-Marx-Allee.

 

*Visitar el Memorial al Holacausto y caminar entre sus bloques de cemento.

*Caminar por el parque de Tiergarten y admirar la Columna de la Victoria (Siegessäule).

 

*Pasear por Potsdamer Platz y el Sony Center.

 

*Cruzar el Checkpoint Charlie y aprender más sobre la desagarradora historia del muro de Berlín.

 

*Atravesar al atardecer el Puente de Oberbaum que sirvió de frontera entre las dos alemanias.

 

*Revivir el control y opresión de la Stasi en la época de la RDA en el museo del mismo nombre www.stasimuseum.de

 

*Pérdida, desolación y aislamiento entre las frías paredes del Museo Judío, una mirada al recuerdo de un horror www.jmberlin.de

 

*Explorar los mil y un mercadillos berlineses: Arkonaplatz, Mauerpark, Boxhagenerplatz...

 

*Vivir la noche berlinesa en los barrios de Friedrichshain-Kreuzberg y Mitte-Prenzlauer Berg.

Berlín es el lugar donde nunca mueren las ideas, en constante ebullición, siempre a la vanguardia de los nuevos movimientos hace que en la capital alemana encontremos no una, sino muchas “Berlínes”. La Berlín cultural, plagada de museos y arte al aire libre en cada rincón, a cada paso, pero sobre todo en su famosa Isla de los Museos, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1999. Ubicada cerca de Alexanderplatz y la Puerta de Brandemburgo es inevitable quedarse durante horas enganchada en sus museos, pero en especial en el de Pérgamo con su impresionante colección de Antigüedades.
 
Una vez que traspasas sus puertas dejas atrás el siglo XXI para viajar en el tiempo. No importa cuántos turistas haya a tu alrededor porque tu mirada solo abarca escenarios de otra época: el Altar de Pérgamo, la Puerta del Mercado romano de Mileto, la Puerta de Astarté… te van conduciendo a una era misteriosa, tan solo imaginada en los libros de Historia, en el celuloide, pero que aquí toma forma. A veces se hace necesario pestañear para comprobar que no has sido engullida por la máquina del tiempo, aunque de buena gana apetece cerrar los ojos para imaginar el murmullo de ese mercado imaginario; las intrigas de la antigua Babilonia…
El Museo Nuevo, abierto en 2009, con su exhibición de Egipto y la Colección de Papiros es otra de las joyas de esta isla de arte, bañada por las aguas del río Spree, navegable en barco de marzo a octubre.
 
Pero, el arte en Berlín no nace y muere en sus museos, sino que sus calles son la mejor expresión de una cultura incesante. La capital alemana es una de las ciudades con mayor ejemplo de arte urbano de calidad. La East Side Gallery –el tramo más largo del antiguo muro de Berlín en su emplazamiento original- es la mejor muestra, aunque hoy en día está bajo amenaza. A principios de este año comenzaron las obras para retirar parte del muro debido a la construcción de apartamentos de lujo en la zona. Sus 1,3 km son una galería de arte al aire libre, donde se encuentran obras como las del pintor ruso, Dmitry Vrubel, con el famoso beso de Leonid Brezhnev, jefe de Estado de la Unión Soviética, y Eric Honecker, quien fuera líder de la RDA.
El Berlín alternativo, se mueve en torno al animado y colorista barrio turco de Kreuzberg. Punks, bohemios y artistas deambulan en un espacio cargado de olor a kebab y aromas de esta pequeña Estambul dentro de Berlín. De noche o de día, Kreuzberg siempre tiene algo que ofrecer, no faltan los grafitis que dan color al barrio y que recuerdan al ya cada vez más aislado movimiento “okupa” berlinés.
 
En 2012, uno de los mayores vestigios de este movimiento fue cerrado y sus inquilinos desalojados. La casa “okupa” de Tacheles en el céntrico barrio de Mitte, construida en 1907 como centro comercial en el área judía cerró sus puertas de forma definitiva. El edificio albergaba uno de los cafés más frecuentados, el bar Zapata, además de salas de exposiciones y un jardín lleno de esculturas y curiosos. Todavía recuerdo sus escaleras y paredes repletas de carteles y grafitis cuando visité Berlín por primera vez. Hoy en día, aún merece la pena dar una vuelta por sus alrededores para rememorar tiempos mejores.
El Berlín de segunda mano, donde todo se compra y se vende, se vive en los múltiples mercados callejeros. El Flohmarkt de Mauerpark, los domingos, es el más concurrido de la ciudad. Libros, zapatos, discos, muebles, artículos de electrónica… se amontonan entre los abigarrados puestos callejeros a la sombra de parte del muro de Berlín. Una visita que merece la pena terminar en alguno de los muchos y peculiares cafés del barrio de Prenzlauer Berg.
La cita histórica en la capital alemana está permanentemente presente en cualquiera de los recorridos por sus diversos distritos, pero quizá una visita obligada a la memoria de un pasado lleno de sombras sea el Memorial al Holocausto y el Museo Judío, ambos representan el aislamiento y desolación de una etapa que jamás debería ser olvidada, para no ser repetida, aunque desafortunadamente el ser humano tiene una capacidad desconcertante para olvidar las atrocidades.
 
Pero, si después de todas las visitas a Berlín alguien me preguntara cómo la definiría, creo que solo podría responder que Berlín no es una única ciudad, sino que hay muchas “Berlínes” dentro de una misma ciudad.

Avión

 

www.berlin-airport.de

 

*Aeropuerto Berlín Tegel: A 8 km de la ciudad.

 

Para llegar hasta Berlín:

-En taxi: 21€ aprox.

-En autobús: La línea TXL conecta el aeropuerto de Tegel con el centro de Berlín, donde se puede enlazar con el metro U-Bahn Precio: 3€ aprox.

 

 

*Aeropuerto de  Brandenburg/Schönefeld: A 18 km al sureste de Berlín.

 

-En taxi: 40€ aprox.

-La forma más rápida de llegar al centro de la capital alemana es con el Airport Express. La frecuencia de paso de los trenes de 30 minutos. Conecta el aeropuerto con la estación de trenes Hauptbahnhof.

 

-También se pueden tomar los cercanías de S-Bahn para llegar al centro, aunque es más rápido el Airport Express.

 

-Se puede llegar también en autobús, pero es mucho más lento que las opciones anteriores.

 

Tren

 

*Estación Hauptbahnhof: Es la estación central de ferrocarril de Berlín.

www.s-bahn-berlin.de

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